
Este es un poema que Verónica Jiménez escribió algún día de lluvia pensando que quizás nadie leería , pero hoy mi hermana al encontrarlo entre sus cosas lo leyó y de verdad es un lindo poema de amor.
Hay que apasionarse un poco y leerlo detenidamente para entender que tiene, o no, que ver con el amor... para darnos cuenta que el amor nada tiene que ver con el amor..
Nada tiene que ver el amor
Con el amor
Nada tiene que ver la sed con
El agua que arrebata
Ni la primavera con la flor
Que se desprende del tallo
Son sólo ejemplos.
El amor tiene que ver con la
Costumbre de mirarse a los ojos
Contrarios al eco de un
Relámpago
O palabras amables tras las
Máscaras estrictas del silencio.
No tiene que ver con el
Amor las prolongaciones del
Estío
Ni las hojas que se
Desprende exhaustas de los
Árboles
Ni las hojas que se aferran
Como gusanos de los
Árboles.
Es un ejemplo.
El amor tiene que ver con
Una casa aplastada por la
Lluvia
Con habitaciones a oscuras y
Con charcos
Con las tristes camisas
Aferradas al vacío del aire
Con los chalecos sin destino
Empujados al fuego
Conun par de ojos sofocados
En su espejo.
El amor no tiene que ver con la
Costumbre de mirarse a los
Ojos repetidas veces
Y atizar las llamas de los
Charcos repetidas veces
Y alojar la lluvia en
Habitaciones oscuras
Repetidas veces.
El amor tiene que ver con
Huir de nuestras habitaciones
Con fundar en el barro una
Nueva ciudad para
Guarecernos
Con vestirnos en el nombre del
Amor con una nueva
Guirnalda de granizos
Con detestar en el nombre del
Amor los frutos y los árboles.
Nada tiene que ver el amor
Con el amor.
Nada tiene que ver el amor
Con las palabras que engendra.